só que esa boda podría hacer historia: el primer enlace gay de carácter religioso que se celebra en España. O el segundo, da igual, porque dicen los lugareños que un turoperador montó otra cosa parecida en las islas hace ya unos años.
Dicen que también Paco González, el alcalde popular de Mogán, ha felicitado en privado a los novios: Gary Witt, bailarín aficionado, y David Witt, cantante también aficionado, ambos de entre 40 y 50 años, de nacionalidad británica y residentes en Canarias desde hace cuatro años. Ninguno de sus padres asistió al enlace, pero eso no parecía preocuparles demasiado. "Nos hemos casado por amor y en el día de los enamorados", dijo un sollozante David. "Ahora solo pensamos en nuestra luna de miel. Esta noche la pasaremos en el hotel Playa Amadores y luego recorremos las islas en el yate Passion blue", desveló Gary, quién sabe si también promocionando algo. Por allí andaba, con su pamela roja y sus tacones blancos, la dueña del barco.
Aún embutido en la casulla y quejándose de un calor "no apto para cristianos", Gibson explicó el contenido de su homilía: "He hablado del amor, de las relaciones humanas, nada de política. Los apóstoles eran todos hombres y amaban todos a Jesucristo", dejó caer. A la ceremonia asistieron algo más de una veintena de personas, entre ellas el ufano Ingo Sierich, director del complejo hotelero Mogán Playa, un mastodonte de cemento dividido por frondosos jardines tropicales, ocupado casi exclusivamente por extranjeros del primer mundo, como en casi todo el sur de la isla. "Estas cosas siempre vienen bien", acertó a decir.
La Iglesia anglicana en Gran Canaria se ha desvinculado de esta boda. De hecho, Betty Burgess, su portavoz, llama "farsante" a Gibson y recuerda que no reconocen ni los matrimonios gais ni a este sacerdote. "Nuestro único reverendo reconocido en la isla es Robert Web, y no tiene nada que ver con esta ceremonia", agregó.
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